Juan 18:1-40 – Jesús es arrestado y juzgado
- ikhthusministries
- 27. Feb. 2022
- 11 Min. Lesezeit

Una vez que termina de orar, Jesús se dirige al otro lado del arroyo al huerto de Getsemaní con los discípulos.
Cuando Jesús terminó de orar (Después de haber dicho estas cosas), salió con sus discípulos y cruzó el arroyo de Cedrón. Al otro lado había un huerto (jardín) en el que entró con sus discípulos.
También Judas, el que lo traicionaba (entrega), conocía aquel lugar, porque muchas veces (frecuentemente) Jesús se había reunido allí con sus discípulos.
¿Qué hace Jesús, después de decir todo lo que dijo? ¿Por qué? Él cruza con los discípulos un arroyo para entrar en un jardín, para que allí le encontrara Judas, ya que él conocía bien ese sitio y sabría que Jesús estaría allí.
¿Qué había al otro lado del arroyo? ¿Qué se hace normalmente en un jardín? ¿Qué hacía Jesús regularmente en ese jardín? ¿Por qué se reúne en un jardín? ¿Qué significado espiritual tiene un jardín? Había un jardín en el cuál Jesús iba regularmente a hablar con su Padre.
En un jardín inicia la historia de Dios con el hombre (Edén) y en un jardín termina (Getsemaní). En la Biblia la imagen del jardín siempre ha estado relacionada con una relación íntima. En Edén Adán hablaba directamente con Dios. Jesús, el nuevo Adán, hablaba también directamente con Dios en Getsemaní. Pero mientras Adán desobedeció la orden de Dios en el jardín del Edén, Jesús obedece la orden de Dios en el jardín de Getsemaní y con ello restaura de nuevo la relación entre Dios y el hombre.
Así que Judas llegó al huerto, a la cabeza de (habiendo reunido, tomado) un destacamento (escuadrón) de soldados y guardias (oficiales) de los jefes de los sacerdotes y de los fariseos. Llevaban antorchas, lámparas y armas.
¿Quiénes llegan al huerto? ¿Con qué objetivo? Judas con un destacamento de soldados y guardias religiosos armados llegan con el objetivo de capturar a Jesús. Llegan a él como si fuera un peligroso delincuente.
Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, les salió al encuentro.
—¿A quién buscan (adoran, contra quién conspiran)? —les preguntó.
—A Jesús de Nazaret (el Nazareno) —contestaron.
—Yo soy (Gr.: Ego eimi (ser/existir)).
Judas, el traidor (que le entrega), estaba con ellos. Cuando (Al momento que) Jesús les dijo: «Yo soy», dieron un paso atrás (se fueron hacia atrás) y se desplomaron (cayeron postrados).
¿Cómo es que Jesús sabía lo que le iba a suceder? ¿Quién le había dicho? ¿Cómo podía saberlo y estar seguro de ello? Jesús sabía porque el Padre ya se lo había revelado. Cómo él mismo es Dios y fue parte del plan de salvación, sabía también qué pasaría, pues habías sido profetizado antes.
¿Qué efecto tiene que Jesús use la palabra ‘buscar’ que contiene también el contexto de ‘conspirar’? Jesús deja claro que Judas está conspirando contra él y contra Dios, y que él lo sabe.
¿Qué pasa cuando Jesús les responde ‘yo soy’? ¿Por qué? ¿Qué significado tiene ‘yo soy’? Al responder Jesús con la formula ‘yo soy’ que le representa como Dios mismo, ellos dan un paso atrás y caen. El poder de Dios se hizo real y ante la presencia misma de Dios era para ellos imposible permanecer en pie, así ellos no entendieran lo que realmente sucedía. El poder de Dios era tan fuerte que ni siquiera sus armas podían darles la seguridad que querían.
—¿A quién buscan (conspirar)? —volvió a preguntarles Jesús.
—A Jesús de Nazaret —repitieron.
—Ya les dije que yo soy. Si es a mí a quien buscan (conspirar), dejen que éstos se vayan (se retiren).
(Esto sucedió) para que se cumpliera (completara) lo (el logos) que había dicho: «De los que me diste ninguno se perdió (murió).»
¿Por qué vuelve y pregunta Jesús? Porque después de caer postrados quedan como en shock y Jesús tiene que volverlos a la realidad para que se cumpla el plan de Dios.
¿Qué pide Jesús? ¿Para qué? Que respeten a sus discípulos y los dejen ir para que se cumpla la profecía sobre ellos y ellos puedan estar bien y en capacidad de seguir adelante con su obra.
Simón Pedro, que tenía una espada (daga, cuchillo), la desenfundó e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole (amputándole) la oreja derecha. (El siervo se llamaba Malco.)
—¡Vuelve esa espada (daga) a su funda! —le ordenó (dijo) Jesús a Pedro—. ¿Acaso no he de beber el trago amargo (la copa) que el Padre me da (a beber)?
¿Qué hace Pedro? ¿Por qué? Pedro saca la espada que tiene consigo y ataca a uno de los siervos del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Él lo hace probablemente por temor y tratando de evitar que Jesús sea arrestado. – Lecturas paralelas: Mateo 26:47-56, Marcos 14:43-50, Lucas 22:47-53.
¿Cuál es la respuesta de Jesús ante la reacción de Pedro? Jesús reprende a Pedro y le ordena guardar su espada; además sana y restaura la oreja de Malco, y le explica a Pedro que es necesario que pase lo que tiene que pasar con él. Después enfrenta a los que vinieron a arrestarlo por la manera en que lo hicieron y, sobre todo, por hacerlo en secreto y no frente al pueblo.
Entonces los soldados, con su comandante, y los guardias de los judíos, arrestaron a Jesús. Lo ataron y lo llevaron primeramente a Anás, que era suegro de Caifás, el sumo sacerdote de aquel año. Caifás era el que había aconsejado (recomendado) a los judíos que era preferible (ventajoso) que muriera un solo hombre por el pueblo (la gente).
¿Qué hicieron con Jesús? ¿Por qué? Lo arrestaron y lo ataron por temor a su poder. Después lo llevaron donde quién era el sumo sacerdote ese año.
¿Qué hace un sumo sacerdote? ¿Qué había ‘profetizado’ Caifás? El sumo sacerdote representa al resto de los sacerdotes ante Dios y es el único que puede entrar al lugar santísimo en el templo. De acuerdo a la tradición judía también tenía la capacidad de ‘profetizar’ el futuro. En este caso, el texto original deja claro que el arresto de Jesús no fue una profecía del sumo sacerdote, sino un consejo para acabar con el ‘problema’ Jesús.
Simón Pedro y otro discípulo seguían a (iban por el mismo camino con) Jesús. Y como el otro discípulo era (bien) conocido del sumo sacerdote, entró en el patio del sumo sacerdote (junto) con Jesús; Pedro, en cambio, tuvo que quedarse afuera, junto a la puerta. El discípulo conocido del sumo sacerdote volvió entonces a salir, habló con la portera de turno y consiguió que Pedro entrara.
¿Quiénes seguían a Jesús? ¿Quién es el ‘otro discípulo’? ¿Por qué sabemos que es Juan mismo? ¿Cómo logra Juan que Pedro entre al patio? Pedro y otro discípulo le seguían a cierta distancia. El otro discípulo es Juan. Eso lo sabemos por varias razones:
En aquella época no se mencionaba el nombre propio al escribir sobre uno mismo. Si hubiera sido otro de los discípulos y no él mismo, Juan hubiera mencionado su nombre y,
Los detalles con los que Juan describe el resto del proceso contra Jesús, hacen suponer que él estuvo presente en ese momento y vio todo de primera mano.
Juan era conocido del sumo sacerdote y así logra que dejen ingresar a Pedro al patio.
—¿No eres tú también uno de los discípulos de ese (este) hombre? —le preguntó la portera (niña esclava).
—No lo soy —respondió Pedro.
Los criados (esclavos) y los guardias estaban de pie alrededor de una fogata que habían hecho para calentarse, pues hacía frío. Pedro también estaba de pie con ellos, calentándose.
¿Qué le pregunta la portera a Pedro? ¿Cuál es la respuesta de Pedro? ¿Por qué miente? Le pregunta si no es también uno de los discípulos de Jesús. Pedro miente y lo niega probablemente por temor a que le hagan algo a él mismo.
Mientras tanto, el sumo sacerdote interrogaba a Jesús acerca de sus discípulos y de sus enseñanzas.
—Yo he hablado abiertamente (directamente) al mundo —respondió Jesús—. Siempre he enseñado en las sinagogas o en el templo, donde se congregan todos los judíos. En secreto (privado) no he dicho nada. ¿Por qué me interrogas a mí? ¡Interroga a los que me han oído hablar(les)! Ellos deben saber (saben - enfático) lo que dije.
Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí cerca le dio una bofetada y le dijo:
—¿Así contestas al sumo sacerdote?
—Si he dicho algo malo (hablado mal, injuria) —replicó Jesús—, demuéstramelo (da testimonio de lo injurioso). Pero si lo que dije es correcto (está bien), ¿por qué me pegas?
(Entonces) Anás lo envió (había enviado), todavía atado, a Caifás, el sumo sacerdote.
¿Qué quiere saber el sumo sacerdote? ¿Por qué? Él quiere saber más sobre los discípulos y las enseñanzas de Jesús, probablemente con la intención de poder demostrar que se trataba de una secta.
¿Qué le responde Jesús? ¿Qué podemos aprender de ello? ¿Por qué quiere Jesús que interrogue a los que le escuchaban? Jesús le deja claro que ya todo eso lo ha dicho regularmente en público y abiertamente, no en secreto como lo haría una secta. Con ello nos enseña Jesús que debemos compartir su mensaje en todo lado abiertamente y no en secreto. Al entonces decirle que le pregunte a quienes escucharon todo, le deja claro que no solo no hay secretos, sino que sus palabras eran públicas y tiene con ello testigos.
¿Cuál es la reacción de Jesús cuando es golpeado? ¿Qué debemos aprender de ello? Jesús confronta a quién le pega, ya que lo hace injustamente, ya que él no había insultado al sacerdote ni había mentido. Con ello Jesús nos muestra que debemos decir las cosas de frente y con sinceridad, pero sin insultar a nadie, aun si eso implica que nos golpeen a nosotros.
Mientras tanto, Simón Pedro seguía de pie, calentándose.
—¿No eres tú también uno de sus discípulos? —le preguntaron.
—No lo soy —dijo Pedro, negándolo.
—¿Acaso no te vi en el huerto con él? —insistió uno de los siervos (esclavos) del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le había cortado (amputado) la oreja.
Pedro volvió a negarlo, y en ese instante cantó el gallo.
¿Cómo reacciona Pedro a las preguntas de la gente? ¿Qué sucede al final? ¿Qué se cumplía con ello? Él niega conocer a Jesús, posiblemente por temor a que le hicieran algo, pero con ello cumple la profecía dicha por Jesús, cuando el gallo canta después de haberlo negado tres veces. Pedro cae después en cuenta y se aleja arrepentido y llorando por no haberle podido cumplir a Jesús su promesa – Textos paralelos: Mateo 26:69-75, Marcos 14:66-72, Lucas 22:55-62.
Luego los judíos llevaron a Jesús de la casa de Caifás al palacio del gobernador romano (pretorio: la corte). Como ya amanecía, los judíos no entraron en el palacio (la corte), pues de hacerlo (para que no) se contaminarían ritualmente y no podrían (pudieran) comer la Pascua. Así que Pilato salió a interrogarlos (ellos y les preguntó):
—¿De qué delito acusan a este hombre?
—Si no fuera un malhechor (depravado) —respondieron—, no te lo habríamos entregado.
—Pues llévenselo ustedes y júzguenlo (decidan) según su propia ley —les dijo Pilato.
—Nosotros no tenemos ninguna autoridad para (la ley no nos permite) ejecutar (matar) a nadie —objetaron los judíos.
Esto sucedió para que se cumpliera (completara) lo que (el logos de) Jesús había dicho, al indicar la clase de muerte que iba a sufrir.
¿A dónde llevan los judíos a Jesús? ¿Por qué? Los judíos llevan a Jesus a la casa del gobernador romano para que él pueda dar la orden de matarlo. Como los judíos se encontraban bajo el dominio de los romanos, ellos no podían tomar decisiones sobre la vida de alguien sin haber pasado por una corte romana.
¿Por qué no pueden los judíos entrar a la corte? Porque al hacerlo se ‘contaminarían’ según su creencia y no podrían celebrar la Pascua. Los lugares romanos eran considerados ‘sucios’ ya que los romanos no vivían de acuerdo a las tradiciones judías y comían marrano – un animal considerado sucio.
¿Cuáles son los cargos que le imputan a Jesús los judíos? En realidad, no tienen cargos concretos ni pruebas. Solo se limitan a acusarlo de ser un malhechor, un depravado.
¿Por qué los judíos no pueden juzgar a Jesús como ellos quieren? Porque ellos quieren matarle, pero la ley judía durante la ocupación romana no lo permitía. Por eso acuden a la ley romana, que en ciertos casos permitía la condena a muerte.
¿De qué muerte iba a morir Jesús? ¿Cómo se cumple esta palabra? Jesús moriría crucificado, como solían matar los romanos a sus delincuentes y enemigos. La palabra se cumple al ser Jesús crucificado después junto a los dos ladrones, también condenados a muerte.
Pilato volvió a entrar en el palacio (la corte) y llamó a Jesús.
—¿Eres tú el rey de los judíos? —le preguntó.
—¿Eso lo dices tú (por ti mismo) —le respondió Jesús—, o es que otros te han hablado de mí?
—¿Acaso soy judío? —replicó Pilato—. Han sido tu propio pueblo (tu propia etnia) y los jefes de los sacerdotes los que te entregaron a mí. ¿Qué has hecho?
—Mi reino no es de este mundo (cosmos) —contestó Jesús—. Si (mi reino) lo fuera (de este mundo), mis propios guardias (oficiales) pelearían (lucharían) para impedir que (para que no sea entregado a) los judíos me arrestaran. Pero mi reino no es de este mundo (aquí).
—¡Así que eres (un) rey! —le dijo Pilato.
—Eres tú quien dice (Tú dices) que soy rey. Yo para esto nací (fui procreado), y para esto vine al mundo (cosmos): para dar testimonio (testificar; gr. martureo) de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz (tono).
—¿Y qué es la verdad? —preguntó (dijo) Pilato.
¿Qué habla Pilato con Jesús en privado? ¿Por qué quiere saber si Jesús es el rey de los judíos? Pilato trata de aclarar si los rumores de que Jesús es un rey son ciertos y de definir si se le puede considerar culpable o no de lo que le acusan los judíos. Pilato seguramente ya conocía la forma en que los sacerdotes judíos buscaban razones para acusar a cualquiera que no les gustara. Así que trata de aclarar si en este caso había o no una acusación real y fundamentada.
¿Qué diferencia hay en que Pilato pregunte por sí mismo o porque los demás le hayan contado? Si Pilato pregunta por sí mismo entonces existe un interés real en saber sobre Jesús; si solo lo hace porque alguien más lo dijo, entonces solo se trata de aclarar un chisme. De acuerdo a otros textos paralelos, la esposa de Pilato había tenido un sueño con el cual advertía a Pilato de no involucrarse en esa sentencia.
¿Qué dice Jesús sobre su reino? ¿Qué significa eso para nosotros? Jesús deja claro que es un rey, pero no de este mundo, sino de un reino espiritual. Para nosotros significa que no debemos perder de vista, que en este mundo no luchamos por un reino físico, sino por un reino espiritual y que nuestra lucha no es contra personas de carne y hueso, sino contra los ejércitos y las fuerzas de Satanás en el mundo espiritual.
¿Para qué nació Jesús? ¿Quién escucha la voz de él? ¿Qué significa estar de parte de la verdad? ¿Qué es la verdad? Jesús nació para dar testimonio de la verdad, para ser un mártir de la verdad. Aquellas personas que están a favor de la verdad escuchan su voz. La verdad de la que Jesús habla es la verdad de su salvación. Quienes apoyan la salvación y creen en que Jesús es el Salvador y el Hijo de Dios, son quienes están a favor de la verdad.
Dicho esto, salió otra vez a ver a los judíos.
—Yo no encuentro (crimen o culpa en él) que éste sea culpable de nada —declaró—. Pero como ustedes tienen la costumbre de que les suelte (libere completamente) a un preso durante la Pascua, ¿quieren que les suelte (libere completamente) al “rey de los judíos”?
—¡No, no sueltes a ése; suelta a Barrabás! —volvieron a gritar (desaforadamente).
Y Barrabás era un bandido (ladrón).
¿Cuál es el veredicto de Pilato? ¿Qué les propone a los judíos? Pilato no ve ninguna razón legal para condenar a Jesús a muerte y les propone liberarlo, como es costumbre en la época de la Pascua.
¿Qué prefieren los judíos? ¿Qué demuestra esto? ¿Qué implica hoy en día? Los judíos prefieren que suelte a un ladrón, en vez de a Jesús. Eso demuestra que ellos ya estaban empecinados en matar a Jesús a cualquier costo. Hoy en día hay iglesias y personas tan religiosas que cuando son confrontados con la verdad reaccionan igual y buscan destruir a quienes de verdad representan a Jesús, pues no cuadran en su concepto de religiosidad. Esas son personas muy peligrosas, pues están dispuestas a destruir y matar a quienes se les opongan y no les importa que métodos tienen que usar para ello.
Comments