top of page

Juan 7:1-13 – Jesús de incognito

  • David Roncancio
  • 7. Sept. 2019
  • 4 Min. Lesezeit

Jesús continúa su ministerio a lo largo de diversos sitios en Israel. Pero lo hace de manera sabia y cautelosa como veremos.


Algún tiempo después, Jesús andaba por Galilea. No tenía ningún interés en ir a Judea, porque allí los judíos buscaban la oportunidad para matarlo (destruirlo).


Jesús es intencional en la manera en que hace las cosas. Cómo sabe que los judíos religiosos pretenden matarle, Jesús planea bien a dónde va y a dónde no.


Faltaba poco tiempo para (Estaba cerca) la fiesta judía de los Tabernáculos, así que los hermanos de Jesús le dijeron:

—Deberías salir de aquí e ir a Judea, para que tus discípulos vean (disciernan) las obras que realizas, porque nadie que quiera darse a conocer (hacer saber que existe) actúa en secreto (privado). Ya que haces estas cosas, deja que el mundo te conozca.


La Fiesta de los Tabernáculos, conocida hoy en día como ‘Sucot’, fue instituida por Dios a través de Moisés en Levítico 23:33-43, Números 29:12-39 y Deuteronomio 16:13-17. Se celebra hoy en día todavía en Israel. Para todo judío esta fiesta es obligatoria y representa la protección de Dios a su pueblo durante el tiempo que vivieron en el desierto.


Acá vemos otra vez, que contrario a la creencia católica, Jesús si tiene hermanos, los cuales no creen todavía en él como Hijo de Dios, de acuerdo al relato de Juan. Ellos querían que Jesús se diera a conocer y se hiciera famoso. Lo hacían desconociendo que Jesús no hacía nada sin que el Padre le hubiera guiado y autorizado a ello (como debería ser en nuestra vida también). Sus hermanos creen que Jesús solo busca fama, pero Jesús solo hacía lo que era la voluntad del Padre.


Muy diferente a muchos líderes religiosos hoy en día que solo buscan la fama y las bendiciones de Dios, pero no se sacrifican para nada como Jesús.


Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían (confiaban) en él.


¿Por qué los hermanos de Jesús no creían en él? A veces es más difícil convencer a la familia más cercana de que Dios está con uno. Ellos conocían a Jesús desde niño y probablemente siempre les pareció extraño y sin sentido lo que él hacía. Es posible que en este momento todavía pensaran que estaba loco o buscando solo fama personal.


Por eso Jesús les dijo:


—Para ustedes cualquier tiempo es bueno (está listo), pero el tiempo mío aún no ha llegado (no está cerca). El mundo no tiene motivos para aborrecerlos (no puede detestarlos); a mí, sin embargo, me aborrece (detesta) porque yo testifico (soy testigo) que sus obras son malas (hirientes, malvadas). Suban ustedes a la fiesta. Yo no voy todavía a esta fiesta porque mi tiempo aún no ha llegado (se ha completado).


¿A qué se refiere Jesús con que el mundo le detesta y por qué? ¿A qué con que su tiempo no ha llegado? ¿Cuáles son las obras malas a las que se refiere Jesús? El mundo detesta a Jesús porque vino a traer luz y verdad, pero los religiosos y Satanás no querían que la gente viera la verdad para que no fueran libres y pudieran seguir teniendo control sobre ellos. Por eso odiaban a Jesús, pues representaba todo aquello que les alejaba de hacer lo que a ellos les viniera en gana.


El tiempo de Jesús no ha llegado, pues ese tiempo se cumpliría primeramente en la cruz y después con su segunda venida.


Todas las obras del mundo que se basan en el egocentrismo y en el rechazo a Dios son malas. Son obras de un deseo de anarquía, libertad e independencia falsa.


Dicho esto (Dichas estas cosas), se quedó en Galilea. Sin embargo, después de que sus hermanos se fueron a la fiesta, fue también él, no públicamente sino (como si fuera) en secreto (privado).


¿Le mintió Jesús a sus hermanos o por qué cambia de opinión? ¿Qué buscaba Jesús al ir de incognito? No creo que Jesús haya mentido. Él necesitaba ir en secreto para que la gente no le estuviera persiguiendo por todo lado esperando un milagro de él, y él poder ver las cosas desde otra perspectiva. Además él sabía que los religiosos le buscaban.


Por eso las autoridades judías (los judíos) lo buscaban durante la fiesta, y decían: «¿Dónde se habrá metido? (¿Dónde está?)»


¿Cuál era la razón para que las autoridades judías (los religiosos) buscaran a Jesús? ¿Dónde vemos este tipo de reacciones reflejadas hoy en día también? Los religiosos querían deshacerse de Jesús. Le buscaban para tenderle alguna trampa y poder matarlo.


Muchos religiosos hoy en día son iguales. Cuando una persona sigue radicalmente a Jesús y no se ‘somete’ completamente a ellos, la persiguen para destruirla, sin importarles si esa persona realmente está o no obedeciendo a Dios. Mientras no cuadre en sus ideas y enseñanzas, no será aceptada, así traiga un mensaje personal de Dios para esos líderes.


Entre la multitud (gente) corrían muchos rumores acerca de él. Unos decían: «Es una buena persona. (Es bueno)» Otros alegaban: «No, lo que pasa es que engaña (seduce) a la gente.» Sin embargo, por temor (miedo) a los judíos nadie hablaba de él abiertamente.


¿Qué decía la gente de Jesús? ¿Por qué tenían tanto miedo de las autoridades religiosas? ¿Pasan situaciones similares hoy en día en la iglesia? ¿A que le temen las personas? La gente se encontraba confundida seguramente por la incongruencia que veían entre lo que los líderes decían sobre Jesús y lo que ellos mismos veían en él. Pero no se atrevían a decir mucho ni tomar partido, pues sabían que los líderes religiosos usarían su poder para desquitarse con ellos si apoyaban a Jesús.


En muchos grupos religiosos hoy en día se ve lo mismo. Hay personas que ven claramente que Dios está diciendo o haciendo algo diferente a lo que los líderes dicen, pero no se atreven a hablar, pues ya han visto como quienes lo han hecho han pagado el precio de ser expulsados o perseguidos de alguna manera por esos líderes.


Publicaciones recomendadas
Publicaciones actuales
Archivo
Palabras clave
Síganos...
  • Blogger Social Icon
  • Facebook Basic Square
bottom of page