Juan 1:1-18 - El Verbo se hizo hombre*
- David Roncancio
- 22. Dez. 2018
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En el principio ya existía (estar presente) el Verbo (gr. logos),
y el Verbo estaba con Dios,
y el Verbo era Dios.
Juan inicia su evangelio hablando del “Verbo”. La palabra griega acá es: ‘logos’(*2), que significa algo dicho o pensado. Al ver todo el contexto del capítulo, podemos deducir que al hablar del Verbo, Juan está hablando de Jesús. El deja claro que Jesús ya estaba presente (existía) desde el principio de todo, que estaba además con Dios y que era Dios, lo cual nos habla de su relación con la trinidad (un Dios trino – en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo).
Él estaba con Dios en el principio.
Por medio de él todas las cosas (todo) fueron creadas (generado; llamado a existencia);
sin él (aparte de él), nada de lo creado llegó a existir.
En él estaba la vida,
y la vida era la luz (manifestación) de la humanidad. Esta luz resplandece en las tinieblas,
y las tinieblas no han podido extinguirla (poseerla).
Jesús no solo estaba con Dios en el principio, sino que estuvo directamente activo en la creación de todo, y si no hubiera sido por él, nada existiría, pues en él mismo estaba contenida toda la vida. Esa vida trajo luz a una humanidad cubierta de tinieblas (literalmente al momento de la creación, pero también espiritualmente) y esas tinieblas no pudieron extinguir esa luz. Cristo no pudo ser vencido por Satanás cuando las tinieblas trataron de extinguirlo o poseer lo que le pertenecía: su creación.
Vino (existió) un hombre llamado Juan (el Bautista). Dios lo envió como testigo para dar testimonio de la luz, (Existió un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan (Juan: Jehová es un dador de gracia/amable). El cual vino como testigo, para dar evidencia/testimonio de la luz) a fin de que por medio de él todos creyeran (tuvieran fe). Juan (El) no era la (esa) luz, sino que vino para dar testimonio (evidencia) de la (esa) luz. Esa luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano, venía a este mundo.(*3)
Después Juan habla de otro contemporáneo que existió en la época de Jesús, y con quien Juan estuvo relacionado también: Juan el Bautista. Para la época en que Juan escribió su evangelio, tanto Juan el Bautista como Jesús ya no estaban en la tierra. Juan había sido discípulo de Juan el Bautista y conocía bien el mensaje de este sobre el futuro Mesías. Así que Juan lo introduce como la persona enviada por Dios para dar testimonio de la existencia de la luz (Jesús). Esto lo hizo con el objetivo de que por medio de Jesús todas las personas pudieran tener fe, pudieran creer. Juan aclara que el Bautista no era esa luz, sino únicamente su proclamador y testigo. Jesús es la luz verdadera, que vino al mundo para traer luz a todos.
¿Qué hace la luz? Al alumbrar saca a la luz lo oculto y escondido, y muestra las cosas como son. Pero también sirve de guía, apoyo y seguridad en medio de las tinieblas. Jesús vino a ser nuestra guía y seguridad en las tinieblas.
(El que era la luz ya) estaba en el mundo, y el mundo fue creado (generado) por medio de él, pero el mundo no lo reconoció (conoció). Vino a lo que era suyo (lo que le pertenecía), pero los suyos (lo que le pertenecía) no lo recibieron (no se asociaron con él). Mas (Pero) a cuantos lo recibieron (le tomaron; se apropiaron de él), a los que creen (tienen fe) en su nombre (nombre: carácter, autoridad), les dio el derecho (exousia: privilegio, permiso, habilidad, poder - autoridad) de ser (llegar a ser, creados) hijos (teknon: hijo concebido) de Dios. (Los cuales no son procreados) Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales (determinación/deseo de la carne), ni por voluntad humana (determinación del hombre - masculino), sino (que nacen) de Dios.
Jesús, siendo la luz, ya estaba en el mundo que había creado, pero su misma creación no le reconoció y aunque esperaban un Mesías, un Salvador, le rechazaron. Pero hubo unos que si le reconocieron y se asociaron con él y recibieron el privilegio de ser hechos hijos de Dios, nacidos espiritualmente.
Y el Verbo (lo dicho) se hizo hombre (carne) y habitó(*4) entre nosotros. (Y hemos contemplado (vimos) su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre (del único nacido del Padre)), lleno (repleto, cubierto) de gracia y de verdad.
Dios mismo se hizo ser humano e hizo su morada en medio de nosotros, los demás seres humanos. Él fue completamente Dios y completamente humano.
Juan (el Bautista) dio testimonio (testificó) de él, y a voz en cuello proclamó (gritó): «Éste es aquel de quien yo decía: “El que viene después de mí es superior a mí (se ha convertido en el que está delante de mí), porque existía (estaba – en tiempo) antes que yo.” » De su plenitud (llenura) todos hemos recibido (tomado) gracia sobre (ante) gracia, pues la ley (lo establecido) fue dada por medio de Moisés (sacado/rescatado), mientras que la gracia y la verdad nos han llegado (fue generada) por medio de Jesucristo (Jesús, el ungido. Jesús = salvación). A Dios nadie lo ha visto (discernido) nunca; el Hijo unigénito (único), que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre (que se encuentra en el regazo del Padre), nos lo ha dado a conocer (lo ha declarado/mostrado).
Juan vuelve y deja claro que Jesús es el Mesías. Aclara también que por medio de Moisés recibieron los judíos la ley, pero por medio de Jesucristo fue generada la gracia y la verdad. Juan deja también claro que Jesús y el Padre son uno y están íntimamente relacionados.
Para este estudio hemos usado la Nueva Versión Internacional. Entre paréntesis están los posibles significados o traducciones de la palabra original.
Heráclito (60 A.C.) - Logos = plan divino.
Juan 1:9 - Esa … mundo. Lit. (Esa) era la luz verdadera que alumbra a todo ser humano(,) que viene (vino) al mundo (cosmos).
Juan 1:14 - habitó. Lit. puso su carpa. Acampó.